"Y de pronto, toda nuestra vida se concentra en un instante. Cuando una historia termina, el dolor es proporcional a la belleza del amor vivido y entonces llegan, puntuales y a modo de traición, los recuerdos"



viernes, 15 de julio de 2011

Ni siquiera quieres ser tú, solo quieres salir corriendo.

El tiempo probablemente no exista, quizá sea un invento para vender relojes. Se nos escapa cuando intentamos retenerlo, se nos escurre de la memoria. Se comporta con mala intención, cuando necesitas que corra, manipula lentamente las agujas de los relojes. Todo es cuestión de tiempo, guía con precisión nuestros pasos, la duración de la euforia e incluso controla cuántas lágrimas debes derramar. Los más caprichosos, buscan pactos con diablos para anular sus efectos, pero es hábil y el contador del tiempo sigue en activo. Tic, tac, tic, tac. Sin embargo, las agujas podrán efectuar giros completos, millones, infinitos, y mi tiempo seguirá siendo tuyo.

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